La sonrisa de Teresa Perales es contagiosa y estar con ella hace que se te olviden durante unos instantes las preocupaciones diarias de la vida. Es un torrente de entusiasmo, de vitalidad y de esfuerzo. Demuestra en la entrevista que nada puede cambiar su optimismo. Asegura que la vida es un regalo y que cada segundo cuenta, y que ir en silla de ruedas tampoco es “lo peor del mundo”. Estamos ante una deportista que ya cuenta con 28 medallas paralímpicas, las mismas que el mítico nadador estadounidense Michael Phelps.
Teresa Perales es conocida por ser nadadora y medallista paralímpica, aunque su mejor tarjeta de presentación es su vitalidad. Esta maña puede presumir de tener las mismas preseas que el famoso deportista Michael Phelps, pero no lo hace. Al contrario, pese a su enorme capacidad de esfuerzo, superación y buen humor, atribuye el mérito a su progenitora afirmando que lo ha tenido muy fácil porque solo ha tenido que imitar a su madre.
Nada parece poder borrarle a Perales esa sonrisa con la que acompaña todas las respuestas en esta conversación. En su visita a Haciéndote Preguntas, Teresa aseguró que siempre se queda con la parte positiva de la vida, que más allá de los problemas que hay, ella siempre valora estar viva y que, a partir de ahí, entiende que “la vida es un regalo y que cada segundo cuenta”.
Una de las prioridades de Teresa Perales es ayudar a los demás. Se reconoce como una “cuidadora nata” que se concreta en su maternidad y en querer siempre ayudar a quien lo necesita, bien a través de terceros o con su fundación: “Echo un cable siempre que me lo piden”.
No es una ingenua que piensa que la vida es felicidad infantiloide. Al contrario. En carne propia ha sufrido y sufre mucho, pero no quiere detenerse en eso más que para reconocer que gracias a las dificultades, ella es lo que es. Esas complicaciones que ha “culebreado” siempre han hecho de Teresa Perales una persona diferente, por lo que, excepto la muerte de su padre, no cambiaría las adversidades que se le han presentado en su vida, “ni siquiera el estar en silla de ruedas”, afirma la deportista aragonesa.
”La vida es un regalo. Cada segundo cuenta.
Teresa Perales
En la entrevista le preguntamos una y otra vez por su sonrisa tan reconocible, a lo que ella siempre responde que “con la sonrisa se abren muchas puertas”.
Teresa es un ejemplo para todos, pero ella le quita importancia asegurando que lo ha tenido muy fácil porque solo ha tenido que imitar a su madre. Teresa Perales seguirá sonriendo, ayudando, escribiendo y disfrutando de la vida cuando termine su carrera deportiva.

